Huerta en casa

Poesía del huerto

De toda planta que nace
esta es la historia sencilla:
Bajo la tierra una planta
en profunda paz dormía.


Se puso el vestido verde
y estiró el cuello hacia arriba.


Oculta en el corazón
De una pequeña semilla
La planta escuchó la llamada
quiso ver qué ocurría.

Diana Gómez

Una de las cosas más deliciosas y que disfruto mucho son los productos frescos: una zanahoria, un tomatico cherry, una lechuga, un tecito de menta, que salen directamente de mi huerta en casa o del jardín comestible de alguien más que también las sembró y nutrió con todo el amor, el cuidado y el gusto.
Una huerta en casa, además de proveernos de alimentos ricos, frescos, económicos y seguros, porque conocemos su procedencia y forma de producción; nos permite retornar al contacto con la naturaleza, tener un espacio de relajación y disfrute en casa, puede llegar a ser un pasatiempo que nos desconecta de la rutina diaria, un lugar que podemos compartir con familia y amigos, una excusa para la educación ambiental de los niños… y de los adultos, y la podemos convertir en un jardín comestible: un espacio bonito con detalles ornamentales donde producimos plantas y flores que podemos consumir y compartir.


Conozca la preparación de suelos en horticultura.

La historia de los huertos urbanos, las huertas en casa o los jardines comestibles se remonta a épocas tan lejanas como la de las primeras culturas mesopotámicas, que se cree fueron las que construyeron los jardines colgantes de Babilonia, que más que jardines colgantes, eran una huerta en casa, ya que la construcción, según relatan algunos historiadores, estaba constituida por terrazas y bóvedas en balcones y muros, que no solo sirvieron para que los poderosos de la época alardearan de su riqueza, sino también para obtener en la cercanía, dátiles, frutas y posiblemente las cebollas, los pepinos y las berenjenas que satisfacían sus gustos gastronómicos. En la historia moderna, los huertos urbanos han formado parte del proceso de constitución de las ciudades, y su desarrollo se ha visto estrechamente relacionado con depresiones económicas, crisis energéticas, guerras y hambrunas. Han tenido el objetivo de la producción de alimentos para la subsistencia.
Sin embargo, hoy en día existen múltiples iniciativas de agricultura urbana cuyo objetivo principal se aleja de la sola producción de alimentos y se enfoca en el bienestar físico y emocional de las personas que la practicamos, y en la sostenibilidad ambiental del entorno que nos acoge. Por eso, desde Hojar, le decimos Manos a la Tierra y le invitamos a darse el gusto de construir su huerta en casa y cultivar muchos de los vegetales que compra hoy en el mercado.


8 pasos para construir una huerta en casa

Cualquier espacio en el hogar que cumpla con algunos requisitos como luminosidad, aireación, acceso al riego y facilidad para realizar labores de mantenimiento y cosecha, es válido para aprovecharlo y diseñar y construir una huerta en casa o un jardín comestible. Existen también múltiples opciones para adecuar un espacio que no cumpla con algunos requisitos.
Acá puede invitarse al lector a seguir un link a los implementos de siembra y adecuación… lámparas, macetas, etc
Existe la posibilidad de crear una huerta en casa en zonas blandas, como antejardines y solares, o en zonas duras, como terrazas, balcones, patios y muros interiores y exteriores; solo se necesitan ganas de empezar el proyecto, aprovechando las herramientas más cercanas que son nuestras manos, y articulando conocimientos técnicos y saberes tradicionales para generar bienestar, sostenibilidad ambiental y producir alimentos limpios y seguros.
El diseño y montaje apropiado de la huerta en casa debe tener en cuenta las condiciones del espacio, el tipo de plantas a sembrar para ese espacio y los gustos y necesidades de quienes disfrutarán del proceso y de sus frutos. En Hojar acompañamos tu proyecto
Conoce todos los elementos para crear tu huerta en casa